De príncipe azul a Hombre No-Deconstruido

Reina Maeve

En este blog sabemos de sobra que «no todos los hombres son iguales». De ninguna manera queremos que nuestras lectoras caigan en esas toscas generalizaciones, por supuesto que creemos hay un hombre especial y digno aguardando para cada una de nosotras. Es más, la figura mítica del hombre-deconstruido está a la vuelta de la esquina esperando por ti para tener esa relación madura llena de responsabilidad emocional con la que siempre has soñado.

En el inter, no queremos que nuestras lectoras pierdan su tiempo con hombres no-deconstruidos, así que les queremos pasar algunos tips para que los sepan identificar y no se dejen envolver con su retórica.

Hombre no-deconstruido: “No quiero una relación”

Típico que conociste a un güey en el Tinder o en una fiesta, en donde sea. Ambos se gustan, hay onda en los mensajes, incluso ya te lo cogiste. Obvio te empiezas a entusiasmar y luego un día el güey te dice: “No estoy preparado para (o buscando) una relación.”  ¡Zas! ALERTA ROJA. Eso, amigas, en el lenguaje masculino significa que sí quiere seguir cogiendo contigo, pero también se quiere seguir cogiendo a otras. Además, no quiere que se la armes de pedo y mucho menos quiere hacerse responsable de lo que pueda hacerte sentir. Es un dispositivo retórico muy eficaz porque si un día una le reclama algo, él siempre va a poder decir que desde el principio dijo que no quería una relación. Por otro lado, el riesgo más grande para una mujer es que se encienda su chip competitivo y lo empiece a ver como un desafío. De esas veces que una llega a creer que podemos convencerlo de tener una relación seria con nosotras. Les advierto, amigas, eso no va a pasar. Mejor pasarse al siguiente hombre (no)deconstruido.

Hombre no-deconstruido :“Me siento mal (hasta ahí)”

Este perfil de hombre no-deconstruido se manifiesta cuando una empieza a tener la sensación de que una está dando más en la relación. Es como si ellos tuvieran un punto ciego por la otra persona, que se traduce en falta de reciprocidad, que consecuentemente va alimentando de forma subyacente un conflicto. Tarde que temprano llega el día en que una decide abrir su corazón y decirle lo que siente. No que busques demasiado, tal vez un poco de empatía y comprensión; por ejemplo, el ejercicio de ponerse en los zapatos de la otra persona, asumir otra perspectiva; en fin, nada complicado. Una que es bien ingenua cree que hablando se entiende la gente. Pero este hombre no-deconstruido es muy hábil y va a lograr torcer la discusión para que una deje de centrar la discusión en cómo una se siente; en su lugar, terminas otra vez centrándote en él. El patriarcado siempre ingenioso, las más de las veces gana. ¿Pero cómo le hace? Fácil, el hombre no-deconstruido apela al hecho de que «se siente mal porque te hizo sentir mal». Po-bre-ci-to. Y así, como acto de magia, la conversación es otra vez acerca de él, una forma de victimización fake para evitar tomar conciencia de lo que hacen o no hacen y huir de lo que ven como un reclamo. Frecuentemente, después de una charla de ese tipo, una se siente como una especie de terrorista emocional, que debería de sentir pena, qué digo, vergüenza, de hacerlos sentir mal por tratar de incitarlos a comprender a otra persona. ¿Huh?

Hombre no-deconstruido: “No me aceptas como soy”

Este hombre no-deconstruido va por la vida pensando que las relaciones son fundamentalmente cuestión de compatibilidad. El conflicto, en lugar de verse como una situación natural entre dos personas que son diferentes, se ve como una afrenta personal y síntoma de que la relación ya no tiene futuro. De manera frecuente, este hombre no-deconstruido va a excusar su inacción con la cantaleta de que “ya no sabe qué decir o hacer para que no reacciones mal”. Una piensa, “y qué tal si piensas en cambiar, por ejemplo.” Entendemos que hay límites en esto, pero que también es natural esperar que la otra persona haga esfuerzos por cambiar, mejorar y adaptarse (si realmente valora y quiere salvar la relación). Sin embargo, ¿cuál es la reacción de este hombre no-deconstruido? Este hombre no-deconstruido espera que lo aceptes como es, no hay espacio para la negociación y mucho menos para el cambio. Eso es una exagerada exigencia. O se es compatible o no se es compatible. O te acoplas o te largas. Así de contundente.

(Pausa para tomar aire)

Queridas lectoras, le pensamos muy duro para encontrar estos ejemplos, sabemos que los hombres no-deconstruidos están —literalmente— en peligro de extinción con estas olas feministas que exitosamente están aumentando la «autoconciencia masculina opresora». Pronto llegará la nueva era del hombre deconstruido, un hombre que se hace responsable emocionalmente, muestra empatía y está abierto a negociar con una mujer. Entre tanto les sugerimos aprender a diferenciarlos, si los encuentran, huyan de ellos, y sigan buscando a su próximo hombre (no)deconstruido.

Cuéntenos, ¿se han topado con alguno de estos hombres no-deconstruidos o tienen más ejemplos? Estamos ansiosas de leerlas.

***

Sigue a Maeve en Twitter: @reinamaeve

Si te interesa contactar con Maeve, puedes enviar un correo a: maevereina@gmail.com

Autor: Escritora Sx Bipolar

Creative writer, bookworm, Netflix junkie, cat-lover, ballet enthusiast and tobacco is my fucking addiction...

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