Amor y compatibilidad: no sólo lo bueno.

Filosofía de nuestra #reinamaeve

En una entrada pasada escribí sobre el origen platónico de la otra mitad y la tragedia de la brecha que jamás podrá ser cerrada por completo. No quiero desalentarlos y condenarlos a una vida de desasosiego. Es verdad que hay personas con las que sientes atracción mutua y alquimia, y con las que surge una fuerza que incita a acortar la distancia con el/la otr@. Me ha pasado y me sigue pasando. Lo veo como el anhelo de querer ser comprendid@ y aceptad@. No podemos culparnos por tener esa necesidad, incluso me parece un anhelo muy válido. Estar conectado con alguien es un sentimiento muy bello. El cual tampoco tiene que estar limitado al aspecto de pareja, hay amistades con las que se puede sentir algo así.

Estar conectado y compartir intimidad implica en mayor o menor medida tener un grado de compatibilidad con las personas. Esta idea nos hace suponer que cuando somos compatibles requieres de un mínimo esfuerzo para establecer la relación, te llevas muy bien con el/la otr@. Por el contrario, cuando no funciona es porque somos incompatibles, nos llevamos mal.

Metafóricamente podríamos pensar que somos como piezas de rompecabezas y hay piezas con las que embonamos muy bien y otras con quien no. Y en términos de complementar algunas cualidades tal vez ese sea el caso. Pero también es cierto que generalmente somos más compatibles que con personas que son similares a nosotr@s. Y por tanto, somos más incompatibles con personas que son diferentes a nosotr@s. Luego entonces, más que un asunto de ser complementario es un asunto de ser semejante al otr@.

El otro problema con la metáfora de las piezas de rompecabezas es que asume que el grado de compatibilidad con otra persona es un punto fijo ya dado, algo natural. Pero es más bien un proceso en movimiento, dinámico, que evoluciona con el tiempo. Se puede, en un punto determinado en el tiempo, tener mucho en común o ser muy compatible con ciertas personas; y luego, en otro punto en el tiempo, con esas mismas personas, difuminar las semejanzas y notar más las diferencias, ver la brecha ensanchada, ser incompatible. Piensen en aquellos amig@s de la escuela que durante la juventud eran tan cercanos y ahora ya de adultos ni se reconocen.

El ímpetu del enamoramiento es uno de esos estados que nos crea la ilusión de una compatibilidad casi del 100% y permanente. La ilusión amorosa nos embriaga y nos hace sentir bien, reafirma nuestra existencia y le da significado. Es natural que concibamos la idea de querer capturar ese estado, y afianzarlo por el resto de nuestros días. En otras palabras, «querer poseerlo». Extraigo otro fragmento de El Banquete de Platón, un diálogo entre Diotima y Sócrates:

Diotima – Basta, pues, con decir que los hombres aman lo bueno. Sí. Pero, ¿no hay que añadir que aman también poseer lo bueno?

Sócrates -Es preciso-.

Diotima – ¿Y no sólo poseerlo, sino poseerlo siempre?

Sócrates -También es preciso.

Diotima – En suma: el amor consiste en querer poseer siempre lo bueno.

Sócrates -Nada hay más cierto-.

A veces me pregunto si el error es creer que sólo obtendremos lo bueno, o sea lo que es semejante y compatible. Y perdemos de vista la brecha, la diferencia que siempre habrá entre dos personas. No sólo eso, además olvidamos la naturaleza dinámica de las relaciones, y por tanto la brecha. Sería más sabio asumir que para consolidar una relación, se requiere un esfuerzo constante, no sólo compatibilidad en un punto el tiempo. Tener presente que lo bueno viene con lo malo, es inseparable. Luego entonces, la pregunta medular vuelve a ser: ¿cómo lidiamos con lo malo en la relación? Tal vez AMAR no sea sólo querer poseer lo bueno sino también aceptar lo malo, y tener la voluntad de hacer un esfuerzo constante para no dejar que la brecha de la diferencia se abra de forma irremediable.

Sigue a Maeve en Twitter: @reinamaeve

Si te interesa contactar con Maeve, puedes enviar un correo a: maevereina@gmail.com

 

 

Autor: Escritora Sx Bipolar

Creative writer, bookworm, Netflix junkie, cat-lover, Pilates enthusiast, and tobacco is my fucking addiction...

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s