Guía práctica para ser ninfómana

#yoconfieso

¿Mito? ¿Trastorno mental? ¿Libertad sexual? Puede ser cualquiera de las tres, no lo niego… Porque hasta ahora no he conocido a otra mujer que se clame a sí misma como ninfómana; reconozco que puede ser una patología grave en algunas otras, pero quisiera creer que es nada más libertad sexual… Yo soy ninfómana por decisión…

Sólo las mujeres somos ninfómanas. El término aplicado para los hombres hasta se oye horrible: satiriasis. Hoy los científicos comienza a utilizar el término de hipersexualidad para las mujeres ninfómanas.

Para mí una de las palabras más bellas es precisamente ninfomanía. Cuando escucho esa palabra, no sé porqué, siempre imagino a varias mujeres guapas, divertidas, sensuales, bailando y cantando juntas formando círculos, pero como si fueran hadas viviendo en secreto en un bosque encantado y polvos mágicos las rodean. En siglo XIX, se creía que comer chocolate y leer eran causas para que una mujer desarrollara ninfomanía… Me hubieran lapidado en esa época.

Cuando enfrenté hipersexualidad durante varios años en mis etapas de manía, me involucré con infinidad de hombres de todos los colores, edades, profesiones y nacionalidades (excepto asiáticos porque en gustos se rompen géneros) e hice mi propia investigación cualitativa y cuantitativa sin querer. Los resultados arrojados fueron muy interesantes. Llegué a la conclusión que los seres masculinos son, en su mayoría, sencillamente prácticos. Los hombres pueden pensar en nada y pueden concentrarse en una sola cosa a la vez; por el contrario de las mujeres, que le damos vuelta, hasta el más mínimo detalle, a todo, absolutamente todo. Lo dicho, lo hecho y lo no dicho y lo no hecho.

He aprendido que si a un hombre lo respetas y lo admiras, lo escuchas, lo quieres bien, te lo coges mejor y te ríes a su lado, es un hombre que jamás se va a alejar de ti… Hay de todo en la viña del Señor, pero escuchando a hombres de tantos lugares del mundo, caigo en cuenta que es muy fácil ser una ninfómana sin resultar lastimada y gozar de una vida sexual perversa.

Abro un paréntesis. El estar soltera, por decisión o mala suerte, no significa que te conviertas en un ser triste, solo y asexual; todos tenemos derecho de gozar una vida sexual sana, pero si la tuya te ocasiona algo más que diversión, placer y satisfacción, algo en tu ecuación no estás calculando bien, podrías enfrentar hipersexualidad que, sin lugar a dudas, es una adicción que debe controlarse y debes analizar si las decisiones que tomas en relación a tu vida sexual son las acertadas o si debes modificar tu conducta. Cierro paréntesis.

Si logras vencer el estereotipo de mujer fácil y desechable por disfrutar libremente el sexo con múltiples amantes, puedes tener una vida sexual ardiente. Además, existen todo tipo de métodos para cuidarse de ETS y embarazos no planeados.

Lo más complicado es encontrar a los amantes, tampoco es cómo si los vendieran en el OXXO de la esquina de tu casa, pero con paciencia y tenacidad puedes juntar varios amantes en tu vida. Mantén bien abiertos los ojos, porque el amor entra por los ojos… Hasta en el Metro puedes encontrar a un buen amante.

Cuando ubiques al posible amante, sedúcelo sin pena o pudor. La coquetería y seguridad femenina, resultan muy atractivas para el género opuesto. Sólo con una mirada y sonrisa en la cara, se pueden abrir puertas que pensabas nunca podrías cruzar. No caces desesperada, siempre elegante en formas y fondo; una simple conversación divertida y un beso en la mejilla rozando las comisuras de la boca, vuelven loco a cualquier hombre y puedes así, comenzar tu vida en la ninfomanía.

No se trata de coger por coger, por instinto animal. El objetivo es generar noches de intimidad a lado de un hombre que te resulta atractivo. Después del cortejo y juego de seducción tan divertidos y sanos, si tu amante en turno decide llevarte a su cama, no lo dudes. Hazlo. Ningún hombre te dirá que NO a una noche pasional…

Yo tengo como ley de vida no involucrarme con hombres casados, no juego nunca con lo ajeno ni quiero esos karmas en mi deuda cósmica. Sororidad mujeres: no se agarren al hombre de otra, son dramas innecesarios, muchos resultan lastimados y no es un deal win-win.

El alcohol y las drogas no son amigos de la ninfomanía. Yo te aconsejo que no bebas de más o te drogues para tener sexo. Además de ser una situación de peligro y riesgo, coger con los amantes se hace estando sobrio y en un ambiente relajado. Y si estás en tus cabales, el goce carnal es inaudito. Puedes tomar una botella de vino con tu amante, en medio de una charla previa provocativa empapada de insinuaciones para brincar a la cama, pero el sexo es, sobre todo, algo lento, bajar y acelerar el ritmo, es un momento sumamente erótico, que debe disfrutarse desde que te toman de la cintura para besarte hasta el máximo placer de cualquier ser humano: un orgasmo.

De tus amantes no debes enamorarte. Eso es otra historia, y un tanto desconocida para mí, por lo mismo, me reservo mis ideas del amor y el otro. Si crees que puedes enamorarte, o se lo dices abiertamente o sal corriendo. No necesitas más corazones rotos en tu baúl de recuerdos. No tomes como reto si un hombre te confiesa que no quiere una relación de pareja, si lo piensas como reto, vas a resultar lastimada, porque es una postura sana y honesta en los hombres y casi nada o nadie los puede hacer cambiar de opinión.

Los amantes se dosifican. No son permanentes, son fugaces. Permites, además, que se acumulen el ansia y las ganas de estar juntos por esos periodos de tiempo que se cruzan entre un encuentro sexual y otro. No hay mensajes de buenos días en WhatsApp ni mucho menos lo invites a la boda de tu prima. No es tu novio. Es tu amante.

Busca sitios románticos para la cita previa a tener sexo en tu casa, en la suya o en algún hotel (les recomiendo el Hotel Pop y el V Motel). Puedes ir por unos tragos a un bar speakeasy, escuchar a una banda en un club de jazz o tomar una infusión en una linda cafetería. Busca sitios sin aglomeraciones, aunque sean los más IN del momento y, por lo tanto, son muy ruidosos. Primero debes conectar emocionalmente con tu amante y eso sólo se logra a través del diálogo. Sé paciente y guarda la calentura para después, el mejor fore play es una conversación profunda e interesante cargada de muchas risas.

La comunicación entre amantes es fundamental. Debe quedar muy claro el reglamento de juego para las dos partes, sin llegar a la firma de un contrato, pero una relación de amantes puede durarte toda la vida. Yo tengo uno desde hace 25 años, luego les cuento esa bella historia. Y esa conversación sostenla lo más pronto posible con tu amante, repito, no se necesitan más corazones rotos y a mis hombres amados, también les podemos romper el corazón y, lo peor, ellos no lloran, se lo guardan… Y sufren en silencio.

El caso es que si quieres ser ninfómana y coleccionista de amantes con historias dignas de ser escritas, rompe el estereotipo y busca tu vida sexual de una forma libre, auténtica y pasional, la mereces. Aprende a seducir sin pena. Las mujeres podemos ser cazadoras también, como las leonas que viven con el Rey de la Selva que sólo se las coge. Piensa un poco los temas para tener conversaciones divertidas, sé sutilmente una descarada que busca sexo por una noche y pasa un rato muy agradable previo a una sesión de sexo maravillosa, liberadora y multiorgásmica con tu amante.

Tips básicos para ser una verdadera ninfómana

En tu clóset debes tener tu little black dress, tacones de aguja y medias de red. Recomiendo maquillaje y peinados naturales. Less is more. La lencería debe ser muy sexy. Antes de que las feminazis me griten que sólo cosifico a la mujer como objeto de sexo, si se quieren vestir así, lo pueden hacer, pero si se quieren ir a la cita con el amante en jeans y hoody, también se vale. Eso es el atuendo, vístete como quieras y te sientas segura de ti misma, pero los hombres son visuales y si el paquete brilla, son más curiosos.

Si te agarra de sorpresa un encuentro con un amante y no estás depilada, no le des importancia, a los hombres les resulta trivial si no estamos depiladas perfectamente (no en todos los países es igual, pero a los mexicanos calientes, les vale madre si traemos un poco de vello corporal fuera de lugar).

Deja tus complejos afuera de la habitación y coge con la luz prendida. Los hombres, repito, son visuales y les excita ver a cualquier mujer desnuda, te prometo que no se fijan en la celulitis de las nalgas, no cuentan las estrías en la cadera y no notan los kilos de más. Que no te dé pena decir lo que quieras qué haga o no contigo en la cama y pregúntale lo que él desea. Dar placer también es placer y fuente inspiradora para la vida…

Y simplemente imagínate como esa hada viviendo en un bosque encantado y disfruta tu ninfomanía con toda la libertad y placer que ni el mismo cielo podría guardar tanta gloria que representa tener una sexualidad libre y placentera.

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Autor: Escritora Sx Bipolar

Creative writer, bookworm, Netflix junkie, cat-lover, ballet enthusiast and tobacco is my fucking addiction...

2 comentarios en “Guía práctica para ser ninfómana”

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