Casada o cazadora en Tinder – Parte 2

Nuestra #reinamaeve de rebelde…

En algún momento, el rol de «bully feminista» en Tinder me fastidió, así que decidí ser más “tolerante”. Hay que negociar con el patriarcado siempre. También depende de lo que quieras, los puntos de negociación parten de eso.

A consecuencia de mis generosos y cuantiosos likes, me di cuenta que, en general, todos daban match. ¿Cómo era posible eso? Está bien que sea Reina Maeve, pero no es para tanto. Recordé mis conocimientos de teorías de juegos, y finalmente Tinder es un juego, porque tienes que adivinar a la otra persona y, como escenario de juego, existen estrategias más racionales y óptimas para jugar. Busqué en Google si alguien ya había considerado esa posibilidad (obviamente a alguien ya se le había ocurrido). Si quieren darse un quemón lean este artículo en Buzzfeed.

En resumen, la estrategia más racional masculina en Tinder es darle like al mayor número de mujeres. ¿Por qué? Porque son ellas las picky, las que escogen. No tiene ningún sentido para los caballeros ser picky en ese punto del juego, pueden serlo después de dar match, pero en un principio la mejor estrategia es clara: dale siempre swipe a la derecha a todas o casi todas, luego escoges…

Rápidamente fui a entrevistar a otrxs usuarixs de Tinder, y sí, corroboré ese equilibrio de Nash. Los hombres tienden a ser mucho más espléndidos con los likes, pero las mujeres no, ellas hacen una mejor evaluación del candidato en cuestión. Lo interesante es que tal vez eso se traduzca en experiencias muy distintas en Tinder, potencialmente, si los hombres dan muchos likes y tienen suerte de recibirlos de vuelta; podrían acabar saliendo con muchas mujeres al mismo tiempo.

Por el contrario, las mujeres, aunque tienes mayor probabilidad de hacer match con hombres, están atrapadas en la lógica de la escasez, es decir, tienden a poner los huevos en una sola canasta o, al menos, en pocas canastas. Fui a preguntar y sí, las mujeres pueden tener una lista corta o larga de hombres con los que hicieron match, pero no necesariamente salen con todos al mismo tiempo, siguen la lógica del próximo de la fila, la secuencial, la monogamia serial.

Esto me dejó pensando si un acto rebelde femenino sería salir de la lógica de escasez y adoptar ¡la lógica de la abundancia! ¿Por qué conformarse con salir con «uno» cuando se puede salir con «muchos»? Simplemente nos estamos conociendo y no existe un compromiso, ¿o no? Lxs dejaré pensando en las consecuencias de aplicar una lógica de abundancia y revisitaré el tema en el futuro.

El punto es que solamente continué mi carrera de seductora feminista: di likes de forma abundante, a diestra y siniestra, inicié un sin fin de conversaciones casuales, y en el camino, escribí un montón de tonterías. Al final… ¿qué importa? Ni nos conocemos en persona.

Lo que rescato en esta entrada como reflexión, fue conseguir trivializar y naturalizar ese primer contacto con el «otro». La construcción del puente con el «otro» no tiene porqué ser tan complicada; a veces parecen abismos, y en teoría y de forma abstracta e ideológica lo son, pero de forma práctica y concreta no. La trivialización práctica del contacto con el «otro» es lo que da pie a la experimentación y a la exploración de nueva dinámicas de interacción. Stay tuned…

Sigue a Maeve en Twitter: @reinamaeve

Si te interesa contactar con Maeve, puedes enviar un correo a: maevereina@gmail.com

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Autor: Escritora Sx Bipolar

Creative writer, bookworm, Netflix junkie, cat-lover, Pilates enthusiast, and tobacco is my fucking addiction...

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