Nada es personal…

#yoconfieso

Recuerdo con mucha claridad, la primera vez que escuché a una psicóloga decirme, a mis escasos 23 años, que en esta vida “nada es personal”. Nunca me había detenido a reflexionar sobre esa frase hasta que alguien más me dijo que debía ser mi estandarte de vida… pero no le creí por un segundo. Me parecía una postura absurda para no aceptar la corresponsabilidad que implica cualquier relación humana, la que sea. Me representaba complejo tomar esa frase como estandarte de vida y nunca más volver a tomar personal lo que hiciera, quién fuera, a mi alrededor. Nada es un término absoluto y no acepta medias tintas, decir que Nada es personal, me parecía un tanto desproporcionado.

Si soy honesta, hasta hace algunos años me tomaba personal si mi pareja me abandonaba por otra mujer (una vez me dejaron por un hombre); sostuve demasiados pleitos con mi padre porque siempre intentaba llevarme por el buen camino del deber ser, sin considerar mis propios sueños y apreciar mis habilidades… y para mí era personal. Me molestaba si una amiga me cancelaba una cena en el último momento y me provocaba mucho coraje que una persona histérica por estar atrapada horas en el tráfico me tocara fuertemente el claxon. Pensaba que, si me lo estaban haciendo a mí, sin que lo generara aparentemente, era personal.

Ahora sé que no lo es.

Con los años (muchos), comprendí que “Nada es personal” es el mejor lema de vida. Y debería ser asumido por todos los seres humanos. Si analizas un poco la frase, caes en cuenta que no tomarse nada personal, es la manera más sana para convivir en armonía contigo mismo y con el otro.

No se asume de la noche a la mañana. Somos seres sociales inmersos en la aldea global. Interactuamos de manera presencial y virtual con los otros. Nuestro contexto inmediato es una red de conexiones humanas. Pero cometemos el error de tomarnos personal ciertas acciones del otro llegando hasta a ofendernos.

He escuchado a diferentes personas citando a Isaac Newton, sobre todo cuando quieren justificar una venganza:

“A toda acción, corresponde una reacción de igual magnitud, pero en sentido contrario.”

Newton estudiaba Física, no relaciones humanas ni era psicólogo. Es una ley científica.

Si nuestro actuar está supeditado a lo que esperamos como reacción del otro, no estamos viviendo en libertad y sólo desde la libertad se puede amar.

Gozamos de libre albedrío y es muy sencillo:

Si una persona histérica por estar atrapada horas en el tráfico me toca fuertemente el claxon, sólo está en mí decidir qué reacción tomar ante esa acción. Puedo enojarme y entrar en un pleito o puedo ignorarla y seguir mi camino. Me parece que es más sano lo segundo.

Y es un ejemplo burdo, pero me parece que clarifica el hecho de que en realidad no se deben tomar personal las acciones del otro. Lo único que podemos gobernar (y a veces ni siquiera lo logramos) es a uno mismo. No es posible gobernar las acciones y reacciones del otro. Ni las buenas ni las malas.

Por lo mismo, si te desembarazas de la aprobación del otro y le das la espalda a la opinión ajena (misma que comienza en la familia), eres un ser que vive en libertad y comprendes que no es necesario reaccionar a todo lo que te rodea. El poder de decisión recae solamente en uno y se elige el propio actuar.

Todo lo que el otro “nos hace” realmente se lo está haciendo a sí mismo. El cómo reaccionamos ante “eso que nos hacen” es nuestra elección.

Cuando asumes que nada es personal, que tenemos libre albedrío y que el otro es ingobernable, te percatas que sí existe una corresponsabilidad en cualquier relación humana, pero el control desaparece. Cuando esto pasa, sigue la posibilidad de generar relaciones sanas que pueden tornarse en hermosas y perdurables.

Lo que más necesitamos como especie es recuperar la capacidad que tenemos de amarnos los unos a los otros en libertad y cuando aceptas que es absurdo controlar algo ajeno a uno mismo, la frase “Nada es personal” cobra sentido y asimilas que es un acierto tomarla como estandarte de vida, pues hay mucha libertad cuando no te tomas nada personal.

 

Autor: Escritora Sx Bipolar

Creative writer, bookworm, Netflix junkie, cat-lover, Pilates enthusiast, and tobacco is my fucking addiction...

Un comentario en “Nada es personal…”

  1. ¡Así es! Yo también lo aprendí con el tiempo y con duros golpes. Sólo así se puede perdonar al otro. Como sabiamente dices, ‘la gente no te hace cosas’, sino ‘la gente se hace cosas a sí/y para sí mismas’ y es de cada quien ser responsable de sus (re)acciones. No es fácil y somos humanos, así que seguro en el camino habrá muchas reacciones que hubieran sido mejor de otra manera. Pero por lo menos ser conscientes de la posibilidad, de la responsabilidad, del poder de decisión de tomar nada como personal; es realmente empoderador.

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