Carta a un Bipolar – Parte 2

#yoconfieso

Si seguimos bajo la premisa que realidad es meramente percepción e interpretación, quiero platicarte que debido a la forma en la cual perciben nuestra condición aquellos que no sufren de un trastorno mental y son ajenos a estos menesteres clínicos, eres minoría. Y a lo largo de toda tu vida, tendrás que soportar que la gente nombre y se refiera a nuestra condición de manera peyorativa. Te das cuenta que existe discriminación laboral; ni se te ocurra decir que padeces la condición al momento de pedir un trabajo, pero cuando el estrés de un trabajo demandante, te lleve al límite, jugar la carta de la bipolaridad al presentar tu renuncia de un día a otro, siempre resulta benéfico, pues te dejan ir, te pagan lo que corresponde y te sueltan muy rápido, como si pudieras contagiar a los demás durante un episodio. No te ofrecen nunca poder gozar de una ausencia laboral para cuidarte, curarte, reinventarte personalmente y reinsertarte al mundo; eso, al menos, en México, todavía no ocurre.

La magia y encanto están en cómo aprovechar que eres parte de esa minoría. No lo tomes personal, en verdad, ellos no lo saben, simplemente porque no lo han vivido, no pueden entenderlo y, por ello, debes comprender que hay ignorancia, prejuicio y falta de empatía en la naturaleza humana, pero tú estás más allá de eso, eres diferente, eres especial, has pasado por todos los matices que puede tener un ser humano… Eres un sobreviviente, tal cual, y eso siempre distingue a quien sea de los demás. Por eso, debes ser muy cuidadoso a quién le dices que sufres de Trastorno Bipolar; no vayas por la vida gritándolo, no lo tomes como estandarte, te cosas al pecho una letra escarlata y, mucho menos, te conviertas en una víctima. Observa detenidamente y elige con cautela a quién vas a decirle, porque esas personas se convertirán de manera inmediata en tu red social y serán ellos el apoyo que vas a necesitar el resto de tu vida, serán ellos quienes te darán contención y protección en los momentos de crisis, porque padecer esta condición no es un camino sencillo, pero vale la pena recorrerlo.

Comprender la bipolaridad cuando no la has sufrido en carne propia es muy complejo. Cuando le decimos a alguien que nos duele una muela, todo mundo lo entiende y se genera empatía inmediata, porque todas las personas en el algún momento de su vida han sentido ese dolor, pero es muy complejo entender que aquellos que sufrimos de Trastorno Bipolar, sino estamos medicados y bajo un tratamiento integral, nos es imposible controlar nuestras emociones. Es muy arduo y embarazoso explicarlo, porque además no padecemos un trastorno que provoque perder el contacto con la realidad, a menos de que se presente un brote psicótico en una etapa maniaca, que no dura mucho y termina siempre con hospitalización.

No podemos hacer nada para evitar las emociones, decisiones y comportamientos durante un episodio maniaco o depresivo. No es cuestión de actitud, simplemente no es gobernable para nosotros. Nuestra condición no son cambios de humor como la mayoría lo cree y ha conceptualizado erróneamente el Trastorno Bipolar. Nuestros episodios, ya sean depresivos, hipo-maniacos o maniacos, no son emociones humanas, son estilos de vida gobernados por un cerebro que no está funcionando correctamente, pues su química está fuera de balance y, a veces, presenta focos irritativos en diferentes partes del mismo.

Sólo por eso no debes dejar tus medicamentos.

Debes asistir a tu terapia psicológica y citas con psiquiatra y neurocientíficos regularmente. Es la única manera en la cual no perdemos control… La única. Y en un principio de tu tratamiento, vas a extrañar mucho esas emociones, sobre todo la euforia de las etapas de manía, ya que la negrura de la depresión, nadie la extraña nunca. Conmigo, tardaron 14 años en darme el diagnóstico correcto, certero y cuando por fin estuve estable, no tenía emociones. Eso fue insoportable. Además, mi creatividad se apagó por completo varias semanas y me molestaba en demasía sentirme como el Hombre de Hojalata del cuento El Mago de Oz, en una búsqueda frenética de un corazón, de sentimientos, de emociones… en la vida… duele no sentir, o sentir demasiado sin querer provocarlo, pero sin poder evitarlo…

Y la mejor solución que encontré para ser una persona con salud emocional y mental sufriendo de Trastorno Bipolar, no fue el ejercicio como todos los doctores nos tratan de convencer que practiquemos regularmente, ni dormir ocho horas todos los días y comer de manera nutritiva. Te recomiendo mucho seguir estas indicaciones, es muy saludable, además contribuyen a lograr una estabilidad y calman la ansiedad que sentimos todos los días al despertar… Pero la forma en la cual yo recuperé mi salud emocional y mental, fue asumiendo la voluntad y pasión como impulsos de vida.

Comprender esto no fue sencillo ni rápido. No sucedió de la noche a la mañana. Fue un largo recorrido lleno de obstáculos y pérdidas durante 14 años. De hecho, después de mi diagnóstico y, aún cuando estaba medicada, tuve varios episodios más. Uno con ciclotimia, en el cual estuve atrapada por un par de años, sufriendo además de una relación abusiva con un hombre tóxico, sádico y narcisista, que representó, al final, un encierro psiquiátrico de tres meses; uno de manía pura, (después de un terrible accidente que ocasionó estrés post-traumático), el cual tuvo una duración de un año y me hizo perder todo nuevamente TODO. Enfrenté una terrible hipersexualidad, practicando a veces sexo sin protección con desconocidos, tomé decisiones impulsivas, me fascinaba sentir peligro y puse en riesgo mi vida varias veces con temeridad. Dejé un trabajo seguro y cordial, pero sumamente estresante y me perdí en la vida por un rato… Hasta que justo 10 años después de recibir mi diagnóstico, encontré un equipo multidisciplinario que me salvaron el culo, pues enfrenté una terrible manía, plagada de momentos psicóticos, compulsión, ideas inalcanzables, gastos erráticos, pérdida de gente muy querida, agorafobia, miles de noches en vela y 11 kilos perdidos. No recibir terapia psicológica por mucho tiempo y la adherencia natural de mi cuerpo y cerebro al mismo tratamiento durante tanto tiempo, provocó la última crisis que hasta la fecha he vivido. En mi camino, sobreviví ya siete episodios…

Debes educarte mucho sobre tu condición, ya que te recuerdo que información es poder. Existen diferentes tipos de Trastorno Bipolar, con características específicas y el tratamiento debe ser personalizado, sin olvidar la plasticidad de nuestro cerebro. Debes ser capaz de mantenerte alerta y reconocer cualquier síntoma, pues a pesar de estar medicados, no estamos exentos de sufrir un episodio depresivo, hipo-maniaco o maniaco, existen disparadores externos y factores ambientales que pueden provocarlos. Es por ello, que no debes dejar nunca el tratamiento, debes contar con el apoyo de una terapia psicológica y debes estar siempre alerta de los síntomas, porque cuando aparecen, es momento de ajustar dosis, cambiar medicación e incluso de psiquiatra, si te apetece, pero es solamente nuestra responsabilidad frenar las crisis, apoyados siempre en nuestra red social.

Cuando me quedó claro que la voluntad es fundamental para lograr estabilidad, y salud emocional y mental, y acepté la responsabilidad que debo tener como paciente en el control de mi condición, recuperé mis emociones, pues entendí que gracias a la medicación, mi cerebro ya no juega en contra mía y, entonces, como cualquier ser humano en pleno uso de todas sus facultades, puedo sentir lo que todos sienten de manera natural y sana. Gracias a que los medicamentos estabilizan nuestra química cerebral, somos dueños y responsables de nuestro actuar. Y las decisiones que tomemos y que conduzcan ese actuar, provocarán las mismas emociones que experimentan los genios sanos mentales.

Y cuando asumas la relevancia de la voluntad para ser una persona estable, sana mentalmente, en control de sus emociones y con una mente curiosa y atractiva, vivirás un proceso hermoso de descubrimiento. Experimentarás por primera vez todas las emociones humanas, de manera real y auténtica; y tienes una gran ventaja, como tú ya sabes lo que es sentir euforia y tristeza, absolutas, es muy sencillo, realmente, llegar a la siguiente conclusión: debes buscar que en tu historia de vida exista siempre todo aquello que era positivo y constructivo de nuestros episodios y evitar todo aquello que era negativo y destructivo. Nosotros si podemos encontrar un equilibrio entre ambos polos, pues ya estuvimos sumergidos mucho tiempo en los extremos y el único objetivo que debes tener como un ser humano que padece un trastorno mental es hallar justo ese equilibrio que te permita ser una persona que vive en paz y puede ser feliz y funcional en un mundo mucho más bipolar que cualquiera de nosotros…

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Autor: Escritora Sx Bipolar

Creative writer, bookworm, Netflix junkie, cat-lover, Pilates enthusiast, and tobacco is my fucking addiction...

Un comentario en “Carta a un Bipolar – Parte 2”

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